Privacidad
Última actualización: 13 de septiembre de 2026
Esta política describe lo que el sitio hace realmente con tus datos. Está escrita contra el código, no sobre una plantilla, y hay verificaciones automáticas que fallan si alguna de estas afirmaciones deja de ser cierta.
Lo que no hacemos
Conviene empezar por acá, porque es lo que más suele sorprender:
- No hay perfilado: ni píxeles de seguimiento de redes sociales, ni mapas de calor, ni nada que te siga de un sitio a otro. Sí medimos el tráfico del sitio con un servicio de terceros, Vercel Web Analytics, que no usa cookies y no puede seguirte fuera de acá; está explicado entero más abajo, en «Cómo medimos el tráfico», y es lo único de esta lista que cambió desde la versión anterior de esta política. Aparte de eso medimos cuántas veces se abrió cada aviso y cuántas veces alguien pidió el contacto, y lo mismo de la página de cada vendedor: son contadores guardados en el propio aviso o en la propia cuenta, sin IP, sin cookie y sin identificador de sesión. Además de los totales, cada contador se guarda partido por semana —hasta 52 semanas, y las más viejas se borran— para poder mostrarle a quien publica si su aviso sube o baja. De cada visita se suma también de dónde se llegó, reducido a una de cinco palabras: buscador, dentro del sitio, directo, red social u otro. Esa clasificación la hace tu navegador antes de enviarla, así que la dirección de la que venías nunca llega a nuestros servidores. La semana es lo más preciso que se guarda: no hay día, ni hora, ni una fila por visita, así que ningún contador se puede atribuir a una persona ni reconstruir como un historial de navegación. Los ve quien publica —con el detalle semanal si tiene plan Pro— y el equipo que modera el sitio, sumados y por aviso, para saber si el sitio funciona. Lo único que sí queda asociado a vos son los dos cupos semanales —el de fichas técnicas y el de comparaciones— y tus novedades, y están explicados abajo con todo detalle.
- No hay publicidad, ni propia ni de terceros, así que no hay nada que perfilar.
- No vendemos, alquilamos ni cedemos datos personales a nadie.
- No hay cookies de seguimiento. Las dos que usamos son necesarias para que el sitio funcione y se explican abajo.
- Las fotos se recodifican antes de guardarse, lo que descarta sus metadatos: la ubicación GPS que la cámara del teléfono deja escrita en el archivo no llega a nuestro disco ni se publica.
Si sólo mirás el sitio
No hace falta cuenta para navegar, buscar campos, mirar el mapa ni leer la wiki. Mientras sólo mirás, lo único que viaja a nuestro servidor es la cookie de idioma. Tu navegador además se acuerda por su cuenta de algunas preferencias tuyas —si la barra lateral está abierta, dónde dejaste la gema de Tero, qué campos pusiste a comparar, tus últimas búsquedas y si ya viste la guía del mapa—: no son cookies, nunca salen de tu navegador, no las vemos nosotros ni nadie más que vos, y se borran si borrás los datos del sitio. Al abrir un aviso queda además una marca en la memoria de esa pestaña —tampoco es una cookie y tampoco viaja a ningún lado— que sirve para no contar dos veces la misma visita si recargás la página; se borra sola al cerrar la pestaña.
Hay una excepción, y es lo único que guardamos de lo que mirás: los cupos del plan gratuito. Abre la ficha completa de una cantidad de campos por semana, y permite armar una cantidad de comparaciones distintas por semana; para poder contarlos guardamos en nuestro servidor dos listas de la semana en curso —qué campos abriste, y qué campos pusiste lado a lado—. Si tenés la sesión iniciada, esas listas van asociadas a tu cuenta; si no, van asociadas a tu dirección IP, porque es lo único que hay para distinguir a un visitante de otro.
Queremos ser precisos sobre lo que eso significa, porque es un dato de navegación: durante esa semana existe en nuestro servidor un registro de qué campos miraste y de cuáles comparaste entre sí. No guarda la hora, no guarda el orden, no se cruza con nada más y no lo mira nadie —no hay pantalla que lo muestre, ni para el equipo—; existe para restar uno del cupo y nada más. Se borra solo a los diez días, y si tenés cuenta se borra además en el acto cuando borrás la cuenta. En «Mi cuenta» podés ver cuántos campos llevás abiertos y cuántas comparaciones armaste esta semana antes de decidir.
Las dos cookies
| Cookie | Para qué | Cuánto dura |
|---|---|---|
| argenfields_idioma | Recordar en qué idioma preferís leer el sitio, para no volver a detectarlo en cada visita. | Un año |
| argenfields_sesion | Mantener tu sesión iniciada. Es un token firmado con tu identificador, correo, nombre y rol. Sólo la lee el servidor: el JavaScript de la página no tiene acceso. | 30 días |
Si creás una cuenta
El ingreso es con Google, con Microsoft o con un enlace que te mandamos por correo, y en los tres casos sin contraseña: nunca manejamos ni guardamos una contraseña tuya. Recibimos un identificador, tu correo y tu nombre, y eso es lo que guardamos, junto con la fecha en que creaste la cuenta y —si lo cargás para publicar— tu teléfono.
Si guardás un campo
El corazón guarda ese campo en tu lista, y para eso queda anotado del lado nuestro qué campos guardaste, cuándo, y el nombre que le hayas puesto. Ese nombre puede venir del archivo que abriste, si cargaste el campo desde uno. Está en cada aviso y también en cada ficha técnica: podés guardar una parcela del catastro que no está en venta ni en alquiler, que es lo que sirve si estás estudiando una zona en vez de comprando. Lo decimos con todas las letras porque es un dato que habla de vos: lo que alguien guarda dice dónde piensa invertir. Sólo lo ves vos, no se comparte con quien publica el aviso ni con nadie más, y no guardamos cuántas veces lo abriste ni desde dónde.
Se borra cuando lo sacás de la lista, y se borra todo junto si borrás tu cuenta. Por eso mismo el botón pide que entres: sin cuenta no hay lista, y no queremos anotar lo que mirás sin que lo hayas pedido.
Tus novedades
Si tenés cuenta, guardamos un buzón con lo que pasó del lado nuestro: cuándo aprobamos o rechazamos un aviso tuyo y por qué, si un cobro falló, si tu plan venció o está por vencer, y un resumen semanal de cómo le fue a tus avisos en visitas. Son hechos nuestros hacia vos, no un registro de lo que hacés: el buzón no anota ninguna página que hayas visitado ni ninguna búsqueda que hayas hecho.
Cada novedad se borra sola a los 90 días, lo hace la base de datos y no depende de que nadie la limpie. Sólo las ves vos, no se comparten con nadie, y se borran todas en el acto si borrás tu cuenta.
Si publicás un campo
Se guarda lo que cargaste: título, descripción, precio, superficie, aptitud, mejoras declaradas, ubicación, el perímetro del campo y las fotos. Todo eso es público, que es el punto de publicar un aviso.
Tus datos de contacto —teléfono, correo, WhatsApp— también son públicos en el sentido de que cualquiera que abra el aviso puede pedirlos. Pero no están escritos en el HTML de la página: se entregan sólo cuando alguien los pide expresamente, para que un programa que recorre el sitio no pueda juntarlos en masa.
Si contratás un plan
El cobro lo procesa Stripe. Los datos de la tarjeta viajan de tu navegador a Stripe sin pasar por nuestro servidor: no los vemos, no los guardamos y no podríamos recuperarlos. De nuestro lado queda qué plan tenés, desde cuándo, hasta cuándo, y la marca y los últimos cuatro dígitos de la tarjeta, que sirven para decirte con cuál se te va a cobrar.
El plan se renueva solo al final de cada período. Podés darlo de baja cuando quieras desde tu cuenta: deja de renovarse y conservás el acceso hasta la fecha que ya pagaste.
Si armás tu página de vendedor
Es opcional y la armás vos. Se guarda lo que cargues: la dirección de tu página, tu foto, la descripción que escribas, tu sitio web, tus usuarios de redes sociales y la dirección de tu oficina con su punto en el mapa. Todo eso es público: el punto de esa página es que se pueda compartir.
Tu teléfono y tu correo NO se escriben ahí: se entregan cuando alguien los pide, igual que en un aviso. Por eso tampoco los declaramos en los datos que lee un buscador, aunque el formato lo permita.
Si cambiás la dirección de tu página, la anterior queda guardada y sigue llevando a la nueva, para que un enlace que ya compartiste no deje de funcionar. Todo esto se borra si borrás tu cuenta.
Cómo medimos el tráfico
Para saber cuánta gente entra al sitio y qué páginas mira usamos Vercel Web Analytics, de la misma empresa donde el sitio está alojado. Lo decimos acá con todo el detalle porque es lo único de este documento que involucra a un tercero mirando tu navegación, y porque hasta la versión anterior de esta política no existía.
- No usa cookies y no guarda nada en tu navegador. No hay nada que aceptar ni que rechazar, y borrar los datos del sitio no cambia lo que mide.
- No te puede seguir fuera de este sitio. No hay identificador compartido con nadie ni perfil que se acumule en otro lado.
- Lo que recibe de cada visita es: qué página abriste, de qué dirección venías, tu país, y qué navegador, sistema operativo y tipo de dispositivo usás.
- Tu dirección IP le llega —como le llega a cualquier servidor al que tu navegador le pide algo— y la usa para contar visitantes distintos: la combina con tu navegador en un código revuelto que cambia todos los días. No guarda la IP, y como el código se renueva a diario, dos visitas tuyas en días distintos no se pueden reconocer como la misma persona.
- Nosotros vemos totales: cuántas visitas tuvo cada página, de dónde llegaron, de qué país. No hay una pantalla que muestre visitas una por una, ni forma de cruzar esto con tu cuenta.
Hay una cosa que le sacamos a propósito antes de que salga de tu navegador: todo lo que va después del signo de pregunta en la dirección. Ahí es donde viaja lo que escribís en el buscador del sitio, así que si buscás un campo en Pergamino, Vercel recibe que abriste la página del buscador y no lo que buscaste. Es la misma regla que aplicamos a nuestros propios contadores.
Con quién se comparten
Con nadie, salvo los servicios que hacen falta para que el sitio funcione. Son estos, y conviene saber cuáles ve tu navegador directamente:
| Servicio | Para qué | Qué ve |
|---|---|---|
| Firebase Authentication (Google) | Verificar tu identidad al ingresar, y mandarte el enlace si elegís entrar por correo. | Tu correo y tu nombre, sólo cuando iniciás sesión. |
| Google o Microsoft, si elegís entrar con uno de ellos | Ser el proveedor de identidad del ingreso. | Que ingresaste a este sitio. |
| MapTiler, OpenFreeMap, EOX e IGN | Servir las imágenes del mapa base. | Tu dirección IP y qué zona del mapa estás mirando. |
| Catastros provinciales e IGN | Dibujar algunas capas de parcelas y de límites. | Tu dirección IP y la zona que estás mirando. |
| Servicio de traducción de Google | Traducir los textos del sitio y de los avisos. | Nada tuyo: se consulta desde nuestro servidor, una sola vez por texto, nunca desde tu navegador. |
| Stripe | Cobrar los planes pagos. Es la pasarela que procesa la tarjeta. | Si contratás un plan: tu correo, tu nombre y los datos de la tarjeta, que van directo de tu navegador a Stripe. Nosotros nunca vemos el número completo ni el código de seguridad; sólo guardamos la marca y los últimos cuatro dígitos para poder mostrarte con qué tarjeta se te cobra. Si no contratás nada, tu navegador no habla con Stripe. |
| Brevo | Mandarte los correos del sitio: la bienvenida, lo que pasa con tus avisos, el borrado de tu cuenta y el aviso de que alguien pidió tus datos de contacto. | Tu dirección de correo y tu nombre, y el texto del mensaje que te mandamos. Se le pide desde nuestro servidor, así que no ve tu dirección IP; tu navegador nunca habla con Brevo. No le mandamos tu teléfono ni tu dirección, y no lo usamos para publicidad: son avisos de cosas que pasaron en tu cuenta. |
| Vercel | Alojar el sitio, y contar el tráfico con Vercel Web Analytics. | Tu dirección IP, la página que abriste, de dónde venías, tu país y tu navegador. Sin cookies, y sin la parte de la dirección donde viaja lo que buscás, que la sacamos antes de enviarla. Está explicado arriba, en «Cómo medimos el tráfico». |
| El reconocimiento de voz de tu navegador | Convertir en texto lo que dictás, si usás el micrófono para buscar o para hablar con el asistente. | El audio de tu voz mientras el micrófono está encendido. Tu navegador lo manda a su propio servicio de reconocimiento, que en Chrome es de Google. Nosotros recibimos sólo el texto, nunca el audio. Pasa únicamente cuando apretás el micrófono o la gema del asistente. |
| El servicio de inteligencia artificial | Interpretar una búsqueda escrita en palabras, redactar el borrador de un aviso, y contestar lo que le preguntás al asistente de voz. | El texto de lo que escribiste o dijiste, y las últimas frases de esa misma conversación cuando le hablás al asistente. Se consulta desde nuestro servidor, así que ese servicio no ve tu dirección IP ni sabe quién sos. Tu correo, tu teléfono y tu dirección no se le mandan nunca. |
El asistente de voz
Podés hablarle al asistente tocando la gema que flota en el borde de la pantalla. Mientras el micrófono está encendido lo vas a ver dicho en pantalla, y se apaga solo si dejás de hablar un rato. El asistente puede moverte por el sitio y prender capas del mapa, y nada más: no puede publicar, borrar, contactar a nadie, pagar ni tocar tu cuenta.
De esa conversación no guardamos nada. Las últimas frases viven en tu navegador mientras la charla dura, viajan con cada pregunta para que el asistente entienda a qué te referís, y se van cuando apagás la gema o cerrás la página. La voz con la que te contesta la genera un programa que corre en nuestro propio servidor, así que el texto de la respuesta no sale hacia ningún tercero para convertirse en audio; si ese programa no está disponible, contesta con la voz que trae tu propio navegador y ahí tampoco sale nada.
Si tenés sesión iniciada, el asistente puede contestarte sobre lo tuyo: qué plan tenés y cuándo vence, cuántos avisos publicaste y cuántas visitas y consultas recibieron en las últimas cuatro semanas. Esos datos se le mandan al servicio de inteligencia artificial únicamente cuando tu pregunta los necesita —si preguntás qué es el balance hídrico, no se manda nada tuyo— y sólo con tu nombre de pila. Tu correo, tu teléfono y tu dirección no se le mandan nunca, ni siquiera si se los pedís: para eso te lleva a la página de tu cuenta, que es donde están.
Ninguna de esas respuestas se guarda en la caché que el sitio usa para no repetir consultas. Esa caché es compartida entre todos los visitantes y no distingue quién preguntó, así que guardar ahí la fecha de vencimiento de un plan se la mostraría a la próxima persona que preguntara lo mismo. Las respuestas sobre datos públicos —una zona, una capa, un plan de precios— sí se guardan hasta una semana.
Dónde viven los datos
Tus datos —tu cuenta, tus avisos, tus fotos— viven en nuestra propia base de datos y en nuestro propio disco, no en servicios de terceros. Hay dos excepciones y las dos están en la tabla de arriba: la medición de tráfico, que por definición la guarda Vercel, y los correos que te mandamos, que pasan por Brevo y quedan en su registro de envíos. La primera no lleva tu nombre ni tu cuenta; la segunda sí, porque un correo necesita saber a quién va. Hay además una caché temporal que guarda respuestas de organismos públicos —geometrías de parcelas, capas, traducciones— para no volver a pedirlas, y los contadores de uso que se explican abajo; nada de eso lleva tu nombre ni tu cuenta.
No armamos un historial de navegación ni guardamos tu dirección IP junto a nada tuyo. La usamos en un solo lugar y de forma pasajera: como clave para limitar cuántas búsquedas con IA, cuántas consultas al asistente de voz, cuántas visitas y cuántos pedidos de datos de contacto por hora acepta el servidor, en una anotación temporal que se borra sola al cerrarse esa ventana y que no está atada a tu cuenta ni a lo que miraste. Como cualquier servidor web, el proveedor donde está alojado el sitio sí puede conservar registros técnicos de conexión por su cuenta.
Cuánto tiempo
- Los avisos publicados, mientras sigan publicados.
- Los datos de tu cuenta, mientras la cuenta exista.
- La cookie de sesión, 30 días desde el último ingreso; la de idioma, un año.
- Las respuestas cacheadas de organismos públicos, hasta que se vencen o se limpian; no tienen datos tuyos.
- Los dos contadores de cada aviso —cuántas veces se abrió y cuántas pidieron el contacto—, mientras el aviso exista. Se borran con él.
- Los correos que te mandamos esperan en una cola hasta que salen, y esa cola se vacía sola a los 30 días. Lo que queda después es el registro de envíos de Brevo, que es de ellos.
Tus derechos
La Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales te da derecho a acceder a los datos que tenemos sobre vos, a corregirlos si están mal, a actualizarlos y a pedir que los borremos.
El acceso y el borrado los podés ejercer solo, sin pedirle permiso a nadie: en «Mi cuenta» está enumerado todo lo que guardamos y el botón para borrarlo. El borrado se lleva tu usuario, tus publicaciones, tus fotos, los campos que guardaste y tus novedades, es inmediato y no se puede deshacer. También se lleva los correos que te quedaban por recibir, menos uno: te avisamos por correo que la cuenta se borró, y ese es el último que te mandamos. Lo único que sobrevive son los registros de facturación, si alguna vez contrataste un plan, y sobreviven anonimizados: ver arriba.
También intentamos borrar tu identidad en el servicio que verifica el ingreso. Eso no siempre se puede —exige un ingreso reciente, y nuestra sesión dura treinta días— y si falla no queda nada colgado: sin tu usuario, volver a entrar crea una cuenta nueva y vacía.
Tu tipo de cuenta y todo lo de tu página de vendedor los corregís vos desde el sitio. Para el resto —tu nombre y tu correo, que los administra el proveedor con el que ingresás— hay que escribirnos.
La Agencia de Acceso a la Información Pública, en su carácter de órgano de control de la Ley 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que presenten quienes resulten afectados en sus derechos.
Menores de edad
El sitio no está dirigido a menores de edad y no pedimos datos a sabiendas de que lo sean. Publicar un campo requiere capacidad legal para ofrecerlo.
Cambios
Si esta política cambia, actualizamos la fecha de arriba y avisamos en el sitio cuando el cambio es de fondo.